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Desgaste cervical tratamiento

Síndrome cervical adalah

A medida que las personas envejecen, los efectos del envejecimiento y el uso diario provocan un desgaste de las articulaciones y los tejidos que componen la columna vertebral. Por ejemplo, los discos de la columna vertebral pueden resecarse y encogerse, y los ligamentos pueden endurecerse.

La espondilosis cervical es una enfermedad muy común. Se calcula que 9 de cada 10 adultos tendrán algún grado de espondilosis cervical a los 60 años (pero muchos no tendrán ningún síntoma perceptible).

También pueden producirse dolores de cabeza ocasionales, que suelen comenzar en la parte posterior de la cabeza, justo por encima del cuello, y se desplazan por la parte superior hasta la frente. El dolor suele ir y venir, con brotes seguidos de períodos sin síntomas.

Al envejecer, los discos tienden a resecarse y son susceptibles de sufrir daños. Además, el cuerpo intenta compensar el desgaste de las articulaciones produciendo pequeños bultos de hueso extra para sostener mejor el cuello y endurecer la columna vertebral. Estos bultos de hueso extra se conocen como espolones óseos u osteofitos.

Los osteofitos pueden hacer que la columna vertebral se vuelva demasiado rígida, lo que provoca rigidez y dolor de cuello. Los cambios en la estructura ósea también pueden aplastar los nervios cercanos y la médula espinal. Esto suele ser más frecuente en las personas mayores.

Relleno de abrasión cervical

Las lesiones cervicales no cariosas pueden variar desde depresiones poco profundas que afectan sólo al esmalte (a), al esmalte y a la estructura dental radicular (b, c), o sólo a la estructura dental radicular. Su forma varía en función de la combinación de factores etiológicos presentes. Las lesiones pueden progresar hasta un tamaño que puede comprometer la vitalidad del diente (d)

Aunque existen evidencias de atrición y abrasión oclusal en la dentición de poblaciones de cazadores-recolectores de hace miles de años, no se ha observado la prevalencia de lesiones cervicales no cariadas en los restos de estas poblaciones. Por lo tanto, las lesiones cervicales no cariadas deben considerarse una patología exclusiva del hombre moderno [1]. En la actualidad, estas lesiones pueden encontrarse tanto en niños como en adultos. Los estudios de prevalencia han arrojado resultados contradictorios. Shulman y Robinson registraron una prevalencia tan baja como el 2% [2], mientras que Bergstrom y Eliasson [3] registraron resultados del 90%. En una revisión de 15 estudios realizados entre 1941 y 1991, Levitch y otros [4] informaron de que los datos de prevalencia de estas lesiones oscilaban entre el 5 y el 85 %. La amplia gama puede explicarse de varias maneras. Algunos estudios tenían tamaños de muestra pequeños y utilizaban grupos de edad muy diferentes, y los distintos estudios clasificaban las lesiones de forma diferente. Cuando se añade el número de variables a considerar dentro de una población o dentro de los individuos de una población a lo largo del tiempo, no es sorprendente que los datos de prevalencia sean tan confusos.

Coste del tratamiento de la abrasión cervical

Si tiene dificultades para restaurar de forma bonita y fiable las lesiones cervicales, no es el único. Las lesiones cervicales no cariadas parecen sencillas y fáciles de restaurar, pero pueden suponer un reto importante para muchos clínicos.

Las lesiones cervicales suelen estar causadas por fuerzas de abrasión, abfracción, erosión ácida y caries previamente tratadas (Borcic, Anic, Urek y Ferreri, 2004). La naturaleza de la lesión suele implicar que el paciente tenga síntomas agudos de hipersensibilidad dentinaria, pero puede llegar a comprometerse pulparmente con facilidad.

Control de la humedad; ¡un gran reto con los composites! Un dique de goma o un cordón de retracción suele implicar la necesidad de anestesia local (AL), lo que aumenta el tiempo de la cirugía y las molestias del paciente. Un cepo también puede causar cicatrices en los tejidos blandos y, eventualmente, recesión gingival.

La resina compuesta se aplica y esculpe directamente sobre la superficie del diente antes de utilizar cualquier grabado o adhesivo. A continuación, se fotopolimeriza y se termina extraoralmente antes de su colocación. Las investigaciones apuntan a un aumento de las propiedades físicas del material, a un mayor control del operador sobre la anatomía y el color y a indicaciones para lesiones anteriores y posteriores (Fahl Junior, 1996).

Tratamiento de abfracción cervical

En odontología, las lesiones cariosas se consideran el problema más común. Hay varios tipos, pero la caries cervical se considera la más peligrosa. Una lesión dental situada en el cuello del útero no sólo estropea la sonrisa, sino que también supone una amenaza de pérdida rápida de dientes si se inicia. La enfermedad puede diagnosticarse tras un examen visual de la cavidad bucal, y sus signos dependen del estadio de la enfermedad:

Debido al escaso grosor del esmalte, su zona afectada se oscurece y colapsa más rápidamente. Sin un tratamiento oportuno, el diente se cede en la base, incluso con una ligera carga, y tal fractura dental puede ir más allá del borde de la encía. Como resultado, este lugar se convierte en una fuente de infección y puede provocar caries en otros dientes, la aparición de bacterias, así como la aparición de problemas con el tracto gastrointestinal, respiratorio y el sistema inmunológico.

Para ello, durante un examen odontológico, se pueden utilizar radiografías o radiovisiografía digital. El paciente descubre la enfermedad demasiado tarde, ya que al principio el diente no se ve afectado por la temperatura o el contacto con el cepillo de dientes o los alimentos. La caries cervical se desarrolla muy rápidamente y el tratamiento debe iniciarse de inmediato. Las sensaciones desagradables aparecen ya en las fases posteriores. Por lo tanto, el paciente debe vigilar cuidadosamente incluso los pequeños cambios que indican la presencia de caries.